Para detectar que existen problemas en un edificio enfermo se analizan las altas y bajas temperaturas del ambiente.
Definición:
Organización Mundial de la Salud: El síndrome del edificio enfermo es un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en espacios cerrados.
La mayoría de los trabajos en la actualidad se desarrollan en interiores, y muchos de ellos en oficinas. El confort y también la salud son primordiales en una de las actividades que más tiempo nos ocupan en nuestro día a día, sin embargo, cerca de la mitad de las personas que trabajan frente a un ordenador sufren problemas por lo que se conoce como el síndrome de edificio enfermo. Una patología que afecta a los edificios, pero cuyas repercusiones pagan los trabajadores.
Según la OMS, los edificios enfermos suelen tener algunas de las siguientes características:
- Contaminación en interiores.
- Campos Electromagnéticos.
- Iluminación deficiente.
- (La contaminación acústica)
- El calor artificial
- Inadecuada renovación del aire.
- Bajo o alto porcentaje de humedad relativa.
Un edificio enfermo disminuye la productividad y empeora el rendimiento laboral. Los principales problemas derivados de este mal que sufren los empleados son los siguientes:
- Cansancio y un estado de decaimiento general.
- Problemas respiratorios o de alergia.
- Secreciones nasales, dolor en los ojos u otros trastornos visuales
- Dificultades en la respiración y resfriados constantes.
- Malestares musculares como espasmos rigidez o dolor.
- Letargo: El aire acondicionado es un sistema de ventilación artificial. Las personas más expuestas a él padecen más letargo debido a que la calidad del aire es mala y se produce deshidratación, lo que produce bajos niveles de energía.
*NOTA: Los gérmenes se instalan en ambientes cerrados en los que el aire no es renovado constantemente.
Si se logra una mayor renovación del aire y se opta por una buena ventilación, los gérmenes y las bacterias desaparecen del entorno laboral. Para ello, es imprescindible darle más importancia a la ventilación que a la climatización tradicional, que es lo que suele priorizarse en los entornos laborales de oficinas.
* Dolores de cabeza o desorientación. Cuando en una oficina es común que un resfriado afecte a varias personas suele ser por una mala ventilación o una escasa renovación del aire.
Los gérmenes se instalan en ambientes cerrados en los que el aire no es renovado constantemente.
- Si se logra una mayor renovación del aire y se opta por una buena ventilación, los gérmenes y las bacterias desaparecen del entorno laboral. Para ello, es imprescindible darle más importancia a la ventilación que a la climatización tradicional, que es lo que suele priorizarse en los entornos laborales de oficinas.
«Cuando hace demasiado frío, los vasos sanguíneos de tu cerebro pueden contraerse, lo cual es una posible causa de un dolor de cabeza. Ajustar la temperatura del aire acondicionado podría aliviar los síntomas.»
Utilizar el aire acondicionado de forma adecuada
No es necesario renunciar al aire acondicionado, solo usarlo de forma más adecuada.
- No situarse debajo o frente de corrientes de aire frio.
- controlar el aire a una temperatura entre 23º y 27º, (nunca por debajo de los 22°)
- controlar la humedad relativa del ambiente, entre 45% y 65%
- Beber agua.
Realizar mantenimiento habitual a los equipos de aire acondicionado.